
Debo de confesar que el vivir una campaña electoral desde dentro es una experiencia única. La mayoría de las veces gratificante, pero en algunas ocasiones te encuentras en situaciones un tanto desagradables, como ha sido la que hemos vivido este fin de semana.
Como ya adelanté en otro post, el partido ha iniciado una campaña de oposición a la instalación de una planta de residuos en nuestro municipio, iniciativa de Izquierda Unida . Dentro de esa campaña pusimos unas pancartas informativas en ciertos lugares del municipio. Cual será nuestra sorpresa que, al día siguiente, habían sido arrancadas una gran mayoría.
Dicen que en el amor y en la guerra todo está permitido, pero en una campaña electoral, que es el exponente de los partidos democráticos, estas acciones cantan un poco. Si no somos capaces de respetar al contrario, como vamos a ser capaces de gobernar democráticamente.
Entre bomberos no nos deberíamos pisar la manguera...
Sólo nos quedan 21 días.
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